Láser CO2

img03Las manchas cutáneas han resultado hasta hace poco un problema de difícil solución. Hoy, gracias a la investigación y a las nuevas técnicas, se ha progresado de un modo increíble en este campo. Y entre las diferentes técnicas, lejos de quirófano, cabe destacar el uso del Láser CO2.

¿Qué es y en que consiste?

Consiste en un rayo de luz en el que todos los fotones contienen idéntica frecuencia y dirección (al contrario que la luz habitual); a partir de la aplicación de dicha luz monocromática, se provoca un desprendimiento selectivo de la capa de la piel (epidermis), sin afectar a otros tejidos, es decir, permite actuar exclusivamente sobre las manchas; corta, coagula y vaporiza.

En la epidermis se asientan la mayoría de los signos de envejecimiento cutáneo como manchas seniles, arrugas superficiales producidas por el sol, el estrés, el paso de los años, etc. La exfoliación selectiva de esta capa y su regeneración controlada permiten obtener una “nueva” piel, más uniforme y juvenil.

La aplicación de dicho láser está indicado para casos de:

  • Manchas seniles
  • Manchas en las manos
  • Verrugas
  • Cicatrices de acné
  • Nevus de cara y tronco
  • Puntos de Rubí (rojos)
  • Quistes de Milium (sebáceos)

¿Implica algún riesgo?

Las principales ventajas de dicha técnica, junto a sus resultados, radican, en primer lugar, en que se trabaja con anestesia local, pudiendo retomar el ritmo de vida diario acto seguido. Además sus resultados son inmediatos y no implica riesgo alguno.

¿Duración del tratamiento?

La ventaja de aplicar el Láser Co2 es que la lesión tratada, desaparece para siempre, sin apenas dejar cicatriz, a diferencia de otros métodos quirúrgicos que implican la aplicación de puntos de sutura y riesgo de que quede cicatriz.