Sudoración excesiva

¿Qué es y en qué consiste?

La hiperhidrosis es un desorden crónico de sudoración excesiva que puede afectar a cualquier parte del cuerpo, particularmente a las axilas, las palmas de las manos, las plantas de los pies y la cara. La hiperhidrosis causa grandes problemas en la vida personal y profesional del paciente. La sudoración excesiva puede dar lugar a una dolorosa maceración de la piel y evolucionar hasta convertirse en una infección.

En el tratamiento de hiperhidrosis, BOTOX® es administrado de forma intradérmica en pequeñas inyecciones, dentro del área afectada, con el fin de eliminar el exceso de sudoración mediante el bloqueo de las señales nerviosas que estimulan las glándulas sudoríparas.

¿Implica algún riesgo?

El mayor beneficio del tratamiento con BOTOX® para la hiperhidrosis es el alivio de los problemas de sudoración excesiva.

Los riesgos que implica el uso del BOTOX® para tratar los problemas de sudoración excesiva son mínimos pero reales. Todo tratamiento implica la posibilidad de que se produzcan complicaciones, y el tratamiento con BOTOX® no está exento de ello. Sin embargo, para la mayoría de las personas, los efectos secundarios son tolerables o inexistentes.

Los resultados de las inyecciones de BOTOX® son temporales, por lo tanto, es necesario repetir los tratamientos cada tantos meses para mantener los efectos.

¿Qué duración tiene el tratamiento?

Los tratamientos con BOTOX® para la hiperhidrosis tardan de 10 a 20 minutos y pueden realizarse en el consultorio del médico. Se pueden retomar las actividades diarias inmediatamente después del tratamiento (aunque debe evitarse el ejercicio intenso por unas horas). Varias semanas después de la aplicación de las inyecciones de BOTOX®, se experimentará una notable disminución en la sudoración de las axilas.

Este tratamiento tiene una duración aproximada de 8-9 meses.